MAIA: Inteligencia Artificial para proteger a quienes defienden derechos

MAIA: Inteligencia Artificial para proteger a quienes defienden derechos
February 10, 2026

En América Latina y el Caribe, las organizaciones de la sociedad civil enfrentan un escenario cada vez más complejo. La represión ya no ocurre únicamente en las calles o en los tribunales: también se despliega en el espacio digital. Vigilancia masiva, ataques informáticos dirigidos, campañas de desinformación, violencia digital de género, infiltración de comunicaciones y criminalización en línea son hoy parte del paisaje cotidiano para defensoras de derechos humanos y del territorio, organizaciones sociales, sindicatos, medios comunitarios y más personas y agrupaciones en riesgo.

Frente a este contexto, surge MAIA: Modelado de Amenazas con Inteligencia Artificial, una herramienta diseñada desde y para organizaciones sociales de América Latina y el Caribe. MAIA no es solo una innovación tecnológica; es una apuesta política y ética por construir territorios digitales más seguros, soberanos y justos.

Las organizaciones sociales enfrentan amenazas digitales complejas, pero muchas veces no cuentan con los recursos técnicos, financieros ni humanos para gestionarlas adecuadamente. Aunque existen metodologías robustas como el modelado de amenazas utilizadas en el mundo de la seguridad digital y operacional, su implementación requiere conocimientos especializados y un trabajo manual intensivo.

El modelado de amenazas implica identificar activos valiosos (información, comunicaciones, identidades), posibles adversarios, tipos de ataque, probabilidades e impactos. Es un proceso riguroso y eficaz para priorizar riesgos y tomar decisiones estratégicas. Sin embargo, en la práctica, suele ser inaccesible para organizaciones con presupuestos limitados o que enfrentan situaciones urgentes de riesgo.

Esto genera una brecha crítica: las herramientas existen, pero no están al alcance de quienes más las necesitan.

MAIA nace para cerrar esa brecha.

El proyecto propone desarrollar un modelo de lenguaje pequeño (SLM) especializado en modelado de amenazas, capaz de reducir entre un 90% y 95% el trabajo manual requerido en estos procesos. Esto significa que tareas que antes tomaban horas o incluso días podrán realizarse en una fracción del tiempo, permitiendo que las organizaciones reaccionen con mayor rapidez ante contextos de riesgo.

Pero MAIA no es simplemente “IA aplicada a seguridad digital”. Su diseño está atravesado por tres principios fundamentales:

1. Soberanía tecnológica y protección de datos

La información que manejan las organizaciones sociales es altamente sensible. Utilizar plataformas comerciales que procesan datos en servidores ubicados fuera de la región y bajo jurisdicciones extranjeras implica riesgos inaceptables.

Por eso, MAIA se basa en: Modelos de lenguaje open source, ejecución completamente local, infraestructura en territorio latinoamericano, comunicaciones cifradas de extremo a extremo y arquitecturas que impiden el acceso externo a la información

MAIA demuestra que es posible desarrollar inteligencia artificial potente sin sacrificar privacidad ni autonomía.

2. Co-creación interseccional

MAIA no se construye “para” las comunidades, sino con ellas.

El proyecto integra un proceso de co-creación con organizaciones indígenas, sindicales, feministas, defensoras territoriales y medios de comunicación alternativos. Estas organizaciones no son usuarias pasivas: son co-investigadoras y co-diseñadoras.

Este enfoque reconoce algo fundamental: quienes viven la represión digital poseen un conocimiento experto que debe guiar el diseño tecnológico. Incorporar saberes comunitarios, experiencias y perspectivas decoloniales no es un complemento, es el corazón del proyecto.

3. Democratización del conocimiento en seguridad digital

Hasta ahora, el modelado de amenazas era una práctica accesible principalmente a través de talleres presenciales facilitados por especialistas. Esto limita su alcance y sostenibilidad.

MAIA transforma esta realidad al convertir una metodología compleja en una herramienta accesible, guiada e interactiva. Esto permitirá que organizaciones con pocos recursos puedan:

  • Identificar riesgos digitales prioritarios
  • Evaluar impactos y probabilidades
  • Diseñar contramedidas concretas
  • Integrar la seguridad digital en su planificación estratégica cotidiana

En otras palabras, MAIA convierte la seguridad digital en una práctica integrada y continua, no en una intervención puntual.

Hablar de “territorios digitales” implica reconocer que el espacio virtual no es neutral. Es un campo de disputa política, económica y cultural. Así como las comunidades defienden territorios físicos frente al extractivismo, también necesitan defender sus territorios digitales frente a la vigilancia, la criminalización y la violencia ejercida a través de la tecnología.

La herramienta no busca reemplazar el criterio humano. Por el contrario, funciona como asistente que potencia la capacidad estratégica de las organizaciones, manteniendo siempre la supervisión y decisión en manos de las personas.

El proyecto reconoce explícitamente los riesgos asociados al uso de inteligencia artificial: sesgos algorítmicos, errores en la generación de información, posible uso indebido por actores hostiles, impacto ambiental, o dependencia excesiva de la herramienta.

Este enfoque no solo busca mitigar riesgos, sino sentar un precedente sobre cómo puede desarrollarse tecnología responsable en contextos de alta sensibilidad política.

MAIA no es únicamente una herramienta de seguridad digital. Es también una declaración: la inteligencia artificial puede desarrollarse de forma diferente.

Puede ser local en lugar de dependiente, colectiva en lugar de corporativa, ética en lugar de extractivista, soberana en lugar de subordinada.

Al fortalecer a organizaciones que defienden derechos laborales, territoriales, de género y de pueblos indígenas, MAIA contribuye indirectamente a la defensa de la democracia y la justicia social en la región.

El impacto esperado de MAIA es profundamente transformador. Al reducir drásticamente la carga técnica del análisis de riesgos, se amplía el acceso a herramientas de autoprotección. Esto permite que más organizaciones integren prácticas de cuidado digital en sus rutinas, decisiones estratégicas y procesos organizativos.

A largo plazo, el proyecto busca tejer una cultura de seguridad, donde la tecnología deje de ser un instrumento de control y se convierta en una aliada para la emancipación colectiva.

En un momento histórico donde la represión digital se expande y la inteligencia artificial se concentra en manos de grandes corporaciones, MAIA representa una alternativa concreta: una IA desarrollada desde América Latina, para América Latina, al servicio de quienes sostienen la defensa de derechos y territorios.

Porque construir territorios digitales seguros no es solo una cuestión técnica. Es una condición para que las luchas por justicia, dignidad y autonomía puedan continuar.